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Reforma del Paseo de Colón 1995-2001



REORDENACIÓN DE LA AVENIDA DE COLON

La intervención realizada en la Avenida de Colón consiste principalmente en su peatonalización y en la eliminación de obstáculos y barreras arquitectónicas, potenciando su uso público y enlazando con el Paseo de San Telmo y con el Paseo y Playa de Martiánez, completando así los recorridospeatonales a lo largo de la costa y facilitando el uso y disfrute de la zona.

La intervención que se ha realizado comprende la Avenida de Colón en toda su anchura desde la zona adyacente a la ermita y Paseo de San Telmo, hasta las inmediaciones del hotel Tenerife Playa.



Aparte de la mejora de la calidad general de los espacios públicos de la zona, esta intervención responde a la necesidad de reformar las antiguas infraestructuras existentes en el área, cuya obsolescencia supone un cierto deterioro de la imagen urbana y una carencia en la oferta de los servicios prestados.

CRITERIOS DE DISEÑO ADOPTADOS

Uso e materiales nobles y mejora general de acabados: Para la ejecución de las obras se usaron materiales nobles de gran resistencia y durabilidad, fundamentalmente piedra y adoquín basálticos, siempre construidos con dimensiones y diseños pensados para resistir grandes esfuerzos y ataques vandálicos, con el objetivo de garantizar su conservación y bajo mantenimiento.

Accesibilidad: Uno de los objetivos primordiales de la intervención ha sido facilitar la accesibilidad a personas con minusvalía física, eliminando desniveles o salvándolos mediante rampas de suave pendiente.



Identificación con el lugar: Se planteó también como objetivo de diseño el incorporar al proyecto elementos que lo hagan inseparable de su ubicación geográfica. A tal fin se propone el uso de materiales locales en su mayoría y la incorporación de elementos propios de la cultura canaria como símbolos, vegetación autóctona, acabados, etc.

Mejora de las instalaciones: Una de las prioridades del proyecto es la reorganización de las instalaciones existentes en la avenida, así como la dotación de otras nuevas y la previsión de conducciones para futuras necesidades.



DESCRIPCIÓN DE LA SOLUCIÓN

En el tratamiento general se han querido emplear los parámetros estéticos ya esbozados por Cesar Manrique en su intervención en la zona del Lago Martiánez: empleo masivo de materiales tratados en su forma natural, formas orgánicas y abundante presencia de vegetación. Por otra parte se ha querido dotar al paseo del carácter urbano que por su posición en la ciudad le corresponde.

Para potenciar el uso peatonal de la avenida en toda su extensión, se define toda la superficie pavimentada al mismo nivel. Esta superficie se desglosa en dos zonas: una banda de gran anchura para uso exclusivo peatonal y una banda más estrecha perimetral a la edificación, que si bien se concibe para uso peatonal, permitirá el acceso controlado de vehículos de emergencia.
El pavimento para las zonas exclusivamente peatonales se ha realizado en piedra basáltica cortada irregularmente y con juntas selladas para garantizar una superficie de paseo totalmente plana, facilitando con ello la comodidad en la circulación de los paseantes tanto a pie como en silla de ruedas. La banda de paseo en las que se permite la circulación rodada de vehículos de emergencia se ha realizado con adoquín basáltico.



Como filtro entre ambos espacios se establece una zona en la que se coloca la vegetación y el mobiliario urbano. La alineación de palmeras que se propone sirve para unificar la imagen de las fachadas que dan al paseo.

Se ha estudiado la zona de encuentro entre las dos bandas de pavimento de manera que no queden claramente separadas sino que se difumine una zona con la otra, a fin de conseguir una mayor permeabilidad en toda la anchura del paseo. Para atraer a los paseantes hacia esta zona se han colocado los bancos y la vegetación.

La vegetación se proyecta próxima a la edificación para abrir el paseo hacia las vistas y hacia el Lago Martiánez, y para crear una zona agradable de sombra cerca de las tiendas y cafeterías, con la consiguiente atracción de público.
En lo que respecta al diseño del pavimento, se pretende que sea muy orgánico para que no merme el carácter naturalista del Lago, pero a su vez se pretende que tenga una clara estructura que sirva de remate a la ciudad y que tenga un marcado carácter urbano. Para darle carácter orgánico se utiliza el pavimento irregular y las incrustaciones de petroglifos. Para darle estructura y carácter urbano se incorpora al pavimento una malla de puntos de luz con una modulación de tres por tres metros dispuestos al tresbolillo, creando un efecto de "cielo estrellado", similar a las imágenes áreas nocturnas de las ciudades. Esto creará un ambiente de especial atractivo a todo lo largo del paseo y en su remate final hacia la playa de Martiánez vinculando visualmente el paseo con la ladera situada al otro extremo de la bahía, poblada de puntos de luz. La realización de esta malla se ha realizado mediante sistema de fibra óptica, logrando así una eficiencia máxima y un mantenimiento y consumo mínimos. De día primará el carácter orgánico del paseo y de noche, con las luces, su carácter urbano.



Respecto al ajardinamiento se ha incidido en el uso de especies autóctonas o de difundido uso en las islas. Así por ejemplo se ha colocado una alineación de palmeras canarias y palmeras washingtonias, resaltando el contrapunto de una palmera eminentemente vertical y de rápido crecimiento como la washingtonia con otra, la palmera canaria, de carácter más voluminoso y de crecimiento más lento. En los parterres que ocupan la base de las palmeras canarias se ha colocado tapizante craso comúnmente conocido como uña de gato, que por su resistencia al ambiente salino resulta el más idóneo para la zona.

INSTALACIONES

Las obras realizadas agrupan en una misma banda todas las canalizaciones necesarias para las instalaciones. Así pues, se han dispuesto todas las instalaciones urbanas bajo la banda de adoquín basáltico, facilitando un posible registro en una eventualidad futura. Se contempla la instalación de conducciones para alumbrado público, alta y baja tensión, puesta a tierra, telefonía, saneamiento y abastecimiento de agua con red de riego e hidrantes. Se prevén además conducciones vacías para futuras necesidades.



Alumbrado Público: Como criterio general para el diseño del alumbrado público se han utilizado parámetros de eficiencia y rendimiento lumínico, y se ha observado el cumplimiento de la normativa sobre Protección del Cielo. Se ha diseñado una iluminación general mediante báculos de doce metros de altura con lámpara de vapor de mercurio y una iluminación complementaria de apoyo y escenográfica, incorporando la tecnología de fibra óptica e iluminando la vegetación mediante focos en zonas puntuales. El sistema utilizado para la iluminación general tiene la ventaja de generar un nivel medio de iluminación de gran efectividad y presencia discreta, resaltando de esta forma los elementos naturales y paisajísticos como protagonistas principales, evitando caer en la monotonía de báculos de menor altura más cercanos entre si.

Iluminación de apoyo y escenográfica: Como apoyo a la iluminación general se han colocado luminarias empotradas antivandálicas en la base de los muretes de protección de las palmeras, que iluminan de forma rasante el pavimento de adoquines, resaltando sus cualidades de textura. En la base de las palmeras, en las adelfas y en los árboles de mayor porte de la zona adyacente del complejo de Martiánez se colocan proyectores de iluminación embutidos en el pavimento. Este efecto resalta de forma especial la abundante masa vegetal, creando un contrastado efecto escenográfico. Por razones de cumplimiento de la normativa de Protección del Cielo esta iluminación dispone de un dispositivo independiente de desconexión pasada la medianoche. Como elemento fundamental en el diseño del paseo, se ha previsto la colocación a ras de pavimento de una malla de puntos de luz, que con una disposición al tresbolillo crea el efecto de "cielo estrellado". Para ello se ha utilizado un sistema de conducciones de fibra óptica, con terminales de policarbonato de superficie refractante, protegido por un disco de aluminio.







Tipo de trabajo: Tratamiento paisajístico

Situación: Puerto de la Cruz, 2001

Fechas: Proyecto: 1995
Terminación: Febrero de 2001

Promotor: Ayuntamiento del Puerto de la Cruz
Promoción Exterior de Tenerife, Cabildo de Tenerife

Constructor: NECSO Entrecanales y Cubiertas S.A.

Presupuesto: 247.999.997 ptas.
Sup. Construida: 8.870 m2

Arquitectos: GBGV Arquitectos
Federico García Barba, Cristina González Vázquez de Parga y
Angel García Palmas

Colaboradores: Francisco González Herrera, Arquitecto Técnico
Antonio Hernández Santos, Arquitecto Técnico
IHD Ingenieros

Bibliografía: Revista Diseño de la Ciudad, 33. Abril de 2002
Catalogo del Premio Regional de Arquitectura de Canarias
X Edición. 2002

Premios: Simpromi de Arquitectura Accesible 2003
Selección del Premio Oraá 2000-2001

Parque de las Indias 1983-1992



EL ABANCALAMIENTO DE LA TOPOGRAFÍA

La parcela donde se sitúa el Parque de Las Indias resulta de la intersección entre dos sectores urbanos resultantes del crecimiento desconexo de la ciudad de Santa Cruz, los barrios de La Salud y la Cruz del Señor. Ello ha dado lugar a este fragmento vacío en forma de parcela triangular, recuperada para jardín público por el municipio a finales de los años 70.

La existencia de dos tejidos urbanos diferentes, por un lado una retícula de manzanas en edificación cerrada lo que se conoce como barrio de La Salud y por otro un conjunto de bloques aislados en la zona denominada de la Cruz del Señor, obligaba a plantear este espacio residual como una especie de rótula entre ambos trozos de ciudad. La propuesta de proyecto se hizo, por tanto, partiendo de un reconocimiento pormenorizado de las condiciones urbanas preexistentes en el sector, lo cual llevó a un tratamiento diferenciado de cada borde del parque.

La acusada pendiente del terreno, superior al 11 %, y la necesidad de garantizar su futura utilización como zona de estancia y paseo supuso el planteamiento de un conjunto de plazas escalonadas que continuarán la trama urbana de La Salud, manteniendo una disposición geométrica similar y adaptando la medida de los espacios al orden urbano preexistente hacia el Este.



La existencia previa en el lugar de una finca de cultivos que fue arrasada durante la construcción de los distintos edificios de la zona sugirió también, la recuperación de la técnica de terrazas de cultivo en la formalización del proyecto como prolongación de la estructura urbana. La ordenación del abancalamiento topográfico coincide además con la línea de máxima pendiente y garantiza, por tanto, una accesibilidad a todos los espacios del parque, dotándolos de recorridos con una pendiente aceptable.

La ausencia de pautas identificables en el otro sector de ciudad al poniente del área de proyecto, donde lo único reconocible era la trama de calles que terminaban el desarrollo urbano, llevó a plantear este borde con un tratamiento más informal. Los elementos más característicos de esta parte son, por ello, un paseo perimetral que, ampliando la acera, articula los accesos y el remate de la zona ajardinada con una arboleda que establece una especie de zócalo vegetal al conjunto de edificios que no cuentan con una ordenación volumétrica uniforme y que se sitúan al otro lado de la calle. Para contrarrestar esta irregularidad morfológica, el parque se estructura en este lado, creando una especie de fondo paisajístico o escenario para la unificación de la percepción visual desde el interior de la zona ajardinada.



Así el planteamiento compositivo general se define como una transición desde un tratamiento más arquitectónico, coincidiendo con su conexión con el barrio de La Salud, hacia una zona más natural o "pintoresca", en el otro extremo del parque. La ordenación de las plazas aterrazadas se estableció manteniendo un orden geométrico riguroso en el que las medidas vinieron predeterminadas por la estructura urbana preexistente, mientras que el sector mas libre se diseñó a la manera de la tradición paisajista británica, cuyos referentes mas importantes serían la obra de jardineros del siglo XVIII, tales como William Kent o Capability Brown en la que la apariencia de naturalidad sería un valor fundamental de la composición.

Por otra parte, las magníficas vistas existentes hacia el Sureste, donde se puede observar la ciudad desde lo alto, el mar y la isla de Gran Canaria en los días despejados, indicaban la posibilidad de abrir el parque en esa dirección. No obstante, esto presentaba la dificultad de coincidir esa perspectiva con el vértice más estrecho de la parcela.



La solución adoptada para permitir la contemplación de estas vistas consistió en hacer menos denso el arbolado de las plazas, a medida que éstas van descendiendo con la topografía. Así, la plaza superior se ordena con una plantación de Palmeras Phoenix Canariensis, formando una trama cuadricular muy densa que creará en el futuro una especie de salón urbano. Salón en el que, metafóricamente, las columnas serán los propios troncos de las palmeras y la cubierta se formará por las bóvedas compuestas con las hojas de palma, en una suerte de arquitectura vegetal.

La siguiente plaza mantiene la misma cuadrícula base de replanteo del arbolado, si bien, se ha plantado con Eucaliptos situados con una mayor separación. A continuación y en las tres siguientes plazas, la densidad de plantación se va disminuyendo dentro de la misma trama, mejorando así la apertura de vistas hacia el horizonte. Estas plazas se plantan, sucesivamente, con especies de árboles tropicales tales como Tuliperos del Gabón, Jacarandas y Brachychitons, lo que dota a cada una de ellas de una floración y un colorido de follaje diferente dentro de la gama de rojos, violetas y verdes.

El tratamiento de estas plazas se complementa con la pavimentación de zonas de paseo perimetrales en asfalto y la cubrición con pérgolas en sus extremos en balcón, al objeto de combatir el fuerte soleamiento que caracteriza a la ciudad a lo largo de todo el año. Esta solución ha permitido garantizar, desde el principio, sombra en algún lugar de las mismas hasta que crezcan los árboles y por lo tanto un uso continuado desde su puesta en servicio.

Por otra parte, en la plaza de las Palmeras se ha previsto la localización de un pequeño kiosco de bebidas y una terraza que permita la contemplación desde lo alto de todo el conjunto y del que actualmente, sólo se han ejecutado la estructura y cubierta, hasta tanto se establezca un adjudicatario de la concesión.

La plaza inferior sintetiza la geometría triangular característica de la parcela, dando frente a la Avenida de Venezuela que constituye además el acceso principal al barrio de la Salud. Aquí se ha previsto un tratamiento más residual y decorativo, plantando un ejemplar de Drago, cuyo crecimiento paulatino y espectacularidad garantizará una adecuada portada al parque.



En el interior del recinto principal del parque se ha previsto una zona más abierta y soleada que se ha plantado con tapizantes y con macizos de arbustos de flores que le otorguen colorido y contraste con la masa arbórea de fondo. Sobre esta zona se organizan cuatro recorridos horizontales que, a la manera de dedos permiten la conexión entre las tramas viarias de ambos sectores de la ciudad.

Por último, el conjunto se puntúa con una serie de pequeños hitos más arquitectónicos y escultóricos que pretenden dar un cierto interés a determinadas zonas. Es el caso del kiosco y entre otros, un pequeño cruce de caminos plantado con Cipreses y un arco en otro de los caminos interiores pavimentado con asfalto y dotado de varios bancos que se sitúa en el lugar que cuenta con una mejor perspectiva general.







Tipo de trabajo: Parque Público

Situación: Barrio de la Salud
Santa Cruz de Tenerife

Fechas: Proyecto: Julio de 1983
Terminación: Noviembre de 1992

Promotor: Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife
Viceconsejería de Vivienda

Constructor: Dragados y Construcciones, S.A.

Presupuesto: 163.669.597 ptas.
Sup. Construida: 21.952 m2

Arquitectos: Federico García Barba
José Lorenzo García García

Fotografías: Jorge Nerea

Premios: Primer Premio Concurso Parque de Las Indias. 1982
Selección del Premio Oraá de Arquitectura Canaria 1992- 93